infoinfusion 22 enero, 2024 | Hace 2 años
En medio de las persistentes dudas sobre la estabilidad económica de México, hay señales que apuntan hacia un sorprendente crecimiento en 2024.

A lo largo de los últimos trimestres, la actividad económica del país ha superado constantemente las proyecciones de instituciones internacionales y bancos, llevando al presidente Andrés Manuel López Obrador a destacar el contraste entre las expectativas y la realidad. Este último año de su mandato, el 2024, parece alinearse con su optimismo, desafiando las apuestas en contra de la economía mexicana.
Las predicciones para el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024 varían, desde la cautelosa estimación oficial de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del 3%, hasta la visión más optimista del presidente López Obrador, quien pronostica un crecimiento del 3.5%. El Banco de México se sitúa en un punto intermedio, anticipando un crecimiento del 3.3%, respaldado por la resiliencia de la demanda externa y el dinamismo del gasto interno. Sin embargo, en un año electoral, el Fondo Monetario Internacional proyecta un avance del 2.1%, mientras que Fitch Ratings adopta una postura más conservadora con un modesto aumento del 2.4%.
La clave para un crecimiento potencialmente superior radica en factores como la situación económica de Estados Unidos, el principal socio comercial de México. Enrique Quintana, vicepresidente y director general editorial de El Financiero, destaca la influencia positiva que podría tener el buen desempeño económico estadounidense en la actividad económica mexicana. Además, la tendencia del “nearshoring”, que se consolidó en 2023, se espera que continúe fortaleciendo la inversión fija bruta en México durante 2024, según Quintana, respaldando así las expectativas de un crecimiento sorpresivo.
En resumen, la economía de México se enfrenta a un año lleno de incertidumbre, pero las señales económicas alentadoras, junto con factores como la demanda interna impulsada por elecciones y la consolidación del “nearshoring”, sugieren que el país podría superar las proyecciones conservadoras y experimentar un crecimiento más robusto de lo esperado en 2024.