infoinfusion 5 noviembre, 2025 | Hace 3 meses
El Congreso local aprobó reformas al Código Penal para proteger a víctimas de vigilancia, hostigamiento o acoso reiterado.
Durango, Dgo.– El Congreso del Estado de Durango aprobó por unanimidad las reformas al Código Penal del Estado para tipificar el acecho como delito, imponiendo penas de tres a seis años de prisión y multas de hasta 500 Unidades de Medida y Actualización (UMA). Las sanciones podrán aumentar dependiendo de las circunstancias en que se cometa el ilícito.

Durante la sesión ordinaria, la Comisión de Justicia presentó el dictamen que unifica las iniciativas propuestas por los grupos parlamentarios del PRI y Morena, con el objetivo de frenar una conducta considerada como la antesala de muchas formas de violencia, especialmente contra mujeres y personas en situación de vulnerabilidad.
Al razonar su voto a favor, la diputada Delia Enríquez Arriaga explicó que el acecho —ya sea físico o digital— provoca daños psicológicos, emocionales y patrimoniales, y que su penalización representa un avance en la protección integral de las víctimas.
“Así empieza la violencia: cuando los agresores observan, siguen o intentan controlar a sus víctimas. No son pocas las historias de mujeres acosadas por exparejas, estudiantes vigiladas por maestros o trabajadoras hostigadas por sus patrones. No podemos permitir que quienes están en posición de poder se escuden en sus cargos para violentar”, expresó la legisladora.
De acuerdo con la reforma, comete el delito de acecho quien, por cualquier medio —incluidos los digitales—, siga, vigile, persiga o contacte de manera reiterada a una persona, generando miedo, angustia o limitación de su libertad y afectando su vida cotidiana.
Asimismo, se establece un incremento en la pena mínima y máxima en un tercio cuando el delito se cometa con violencia, armas o en contra de menores, adultos mayores o personas vulnerables. También se agravará cuando el agresor tenga una relación de poder o confianza con la víctima —como docente, jefe, servidor público o figura pública— y se aproveche de dicha posición para realizar actos de acecho.
El dictamen contempla sanciones más severas para los servidores públicos que utilicen su cargo o autoridad para incurrir en este tipo de conductas.
Con esta aprobación, Durango se suma a los estados que reconocen el acecho como un delito autónomo, avanzando en el fortalecimiento del marco legal para la prevención y atención de la violencia de género y digital.