infoinfusion 27 enero, 2026 | Hace 2 horas
Reclaman omisiones de la SEED. Manifestación se da en contexto de declaraciones del secretario de Educación que desincentivan la carrera docente.
Nombre de Dios, Dgo.- Padres de familia de las escuelas Francisco Zarco y Francisco Sarabia realizaron una manifestación y tomaron las instalaciones de ambos planteles para exigir la asignación de maestros de tercer y cuarto grado, vacantes que —aseguran— no han sido cubiertas desde el inicio del actual ciclo escolar.

Los inconformes señalaron que, pese a haber realizado diversas gestiones ante la Secretaría de Educación, la única respuesta que han recibido es que los docentes serán enviados “más adelante”, sin que exista una fecha definida ni una solución concreta al problema.
De acuerdo con los padres, la situación se agrava debido a que al menos dos docentes cuentan con permisos laborales, uno de ellos con una ausencia aproximada de 13 años, quienes presuntamente continúan percibiendo su salario completo, así como prestaciones, y mantienen una plaza dentro de la plantilla, mientras los alumnos permanecen sin clases regulares.
Ante este escenario, los manifestantes exigieron una respuesta inmediata por parte de las autoridades educativas y la asignación urgente del personal docente faltante, al considerar que la formación académica de los menores se encuentra seriamente afectada.
Asimismo, hicieron un llamado a más padres de familia para sumarse a la protesta, con el objetivo de incrementar la presión sobre la Secretaría de Educación y lograr una pronta solución. “Nuestra escuela necesita maestros”, expresaron durante la manifestación.
La protesta se da en un contexto marcado por declaraciones previas del secretario de Educación, Guillermo Adame Calderón, quien afirmó que ya no resulta redituable estudiar la carrera magisterial debido a la disminución de niñas y niños en las aulas.
Dichas expresiones fueron calificadas por estudiantes de instituciones formadoras de docentes en Durango como desafortunadas e irresponsables, al considerar que lejos de reconocer deficiencias en la planeación educativa y en la asignación de plazas, se desincentiva la vocación docente y se traslada la responsabilidad a quienes buscan formarse como maestros.
En entrevistas con algunos medios locales, los futuros maestros señalaron que la autoridad educativa debería garantizar oportunidades laborales conforme a la ley, en lugar de advertir que la carrera “no es redituable”.