infoinfusion 9 mayo, 2023 | Hace 3 años
En un intento por evitar una crisis financiera, el presidente Joe Biden reafirmó que un default de Estados Unidos no está en consideración.
En una reunión con líderes del Congreso en la Casa Blanca, se discutió la necesidad de aumentar el límite de endeudamiento del país para garantizar el cumplimiento de los pagos, salarios de funcionarios públicos, pensiones y proveedores.

Sin embargo, demócratas y republicanos no lograron llegar a un acuerdo sobre este tema crucial. El líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, se reunió con Biden para abordar la suspensión del techo de deuda y evitar así un posible default, pero no se lograron avances significativos.
El Departamento del Tesoro estima que las reservas del país se agotarán el 1 de junio, lo que llevaría a Estados Unidos a enfrentar su primera suspensión de pagos en la historia. Este hecho sin precedentes podría tener consecuencias devastadoras para la economía global.
La reunión entre Biden y McCarthy, que tuvo lugar en el Despacho Oval de la Casa Blanca, fue un intento de encontrar una solución antes de que llegue esa fecha límite. A pesar de la importancia del asunto, ambas partes reafirmaron sus posiciones sin llegar a un compromiso concreto.
El enfoque republicano para la suspensión del techo de deuda implica vincularla a recortes significativos en programas clave de la agenda de Biden, como la cancelación de la deuda estudiantil. Además, se busca establecer requisitos más estrictos para acceder a la ayuda sanitaria y alimentaria destinada a los estadounidenses más pobres. Por su parte, Biden ha dejado claro que no está dispuesto a negociar en torno al límite de endeudamiento, y argumenta que los republicanos deben asumir su responsabilidad para garantizar el pago de las deudas ya contraídas, como lo hicieron en el pasado con el expresidente Donald Trump.
En resumen, la situación actual implica un estancamiento en las negociaciones sobre el aumento del límite de endeudamiento de Estados Unidos. A medida que se acerca la fecha límite y las reservas del país se agotan, la posibilidad de un default se vuelve más real.
Aunque el presidente Biden ha dejado claro que no considera esta opción, los desacuerdos entre demócratas y republicanos sobre los recortes de gastos y programas clave han dificultado la búsqueda de una solución. La incertidumbre económica y las consecuencias potenciales de un default están generando preocupación tanto a nivel nacional como internacional.