infoinfusion 11 mayo, 2023 | Hace 3 años
El domingo pasado, el Partido Republicano, conocido por su ideología ultraderechista, obtuvo un escaño en el Consejo Constitucional de Chile a través de la elección de Aldo Sanhueza.
Sin embargo, apenas unos días después, Sanhueza decidió renunciar a su puesto luego de que surgiera una acusación de presunto abuso sexual en su contra, datada en 2019.

Esta renuncia deja al partido de extrema derecha con 22 escaños en el órgano encargado de redactar la nueva propuesta constitucional en el país.
El presidente de los republicanos, Arturo Squella, explicó en una reunión interna que Sanhueza presentará su renuncia al partido para poder defenderse adecuadamente. Según Squella, el consejero constitucional considera que ha sido objeto de calumnias y cree tener todo el derecho de hacer frente a las acusaciones.
A pesar de la renuncia de Sanhueza, el Partido Republicano aún mantiene su poder de veto y, en caso de aliarse con la derecha tradicional, podría ejercer un control absoluto sobre el órgano constitucional.
No obstante, tanto el Partido Republicano como la derecha tradicional sufren una pérdida importante al no alcanzar el quórum supra mayoritario de dos tercios del Consejo Constitucional, conformado por 34 miembros. Esta mayoría es necesaria para definir las normas en disputa y, al perderla, ambas fuerzas políticas se ven limitadas en su influencia dentro del proceso de redacción de la nueva Constitución.
Los hechos que desencadenaron la renuncia de Sanhueza se remontan a marzo de 2019, cuando una mujer denunció públicamente que el consejero la había sometido a tocamientos indebidos durante un viaje en autobús a la ciudad de Concepción, en el sur de Chile, según informaron diversos medios locales.