infoinfusion 18 junio, 2023 | Hace 3 años
La directora del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) en Honduras, Gabriela Castellanos, abandonó el país el domingo debido a amenazas que pusieron en peligro su seguridad y la de su familia, según informaron fuentes locales.

Carlos Hernández, director de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), afiliada a Transparencia Internacional (TI), señaló que Castellanos decidió irse tras enfrentar una serie de situaciones delicadas en cuanto a su protección.
Hernández expresó su preocupación por la falta de tolerancia a la crítica y condenó enérgicamente las amenazas a las personas que luchan contra la corrupción, calificándolas de actos cobardes. Hasta el momento, no se ha revelado hacia qué país viajó Castellanos junto a su familia.
Carlos Hernández también manifestó su rechazo a los ataques contra Gabriela Castellanos y espera que pronto se creen las condiciones necesarias para que pueda regresar a Honduras. Además, espera que se investigue el origen de las amenazas.
Hernández destacó que había conocimiento de la intención de la asamblea del Consejo Anticorrupción de despedir a Castellanos y describió este ataque como una acción malintencionada.
La directora del ente anticorrupción presentó una queja ante el Comisionado Nacional de Derechos Humanos en Honduras (CONADEH) el viernes, argumentando que estaba en una situación de riesgo. El organismo de derechos humanos informó en Twitter que la queja fue admitida y que se llevarán a cabo las diligencias necesarias para garantizar la vida e integridad de la denunciante.
En los últimos días, Castellanos ha recibido amenazas constantes después de denunciar en un informe un alto nivel de nepotismo en el gobierno de Xiomara Castro y advertir sobre una concentración de poder en el país.
El informe del CNA, titulado “Concentración de poder”, reveló que los puestos estratégicos del gobierno estaban siendo ocupados por miembros de la misma estructura política y familia de la presidenta, lo que generaba un acaparamiento institucional por parte de una minoría.
En respuesta, la presidenta Castro rechazó el informe y acusó al CNA de lanzar ataques tendenciosos contra su gobierno y su familia.