infoinfusion 29 junio, 2023 | Hace 3 años
La quema del Corán frente a una mezquita en Estocolmo ha desatado una ola de indignación en el mundo musulmán, llevando a decenas de iraquíes a irrumpir brevemente en la embajada sueca en Bagdad.

Los manifestantes, seguidores del líder chiita Moqtada Sadr, se congregaron frente a la representación diplomática para expresar su descontento.
Sin embargo, su protesta fue pacífica y duró aproximadamente 15 minutos, ya que las fuerzas de seguridad llegaron al lugar y los manifestantes se retiraron sin incidentes, según informó la agencia de noticias AFP.
Moqtada Sadr, en respuesta a la quema del Corán, ha instado a la “salida del embajador” sueco. El autor de este acto provocativo fue Salwan Momika, un refugiado iraquí, quien quemó varias páginas del Corán frente a la principal mezquita de Estocolmo.
El gesto de Momika ocurrió en el primer día del Eid al-Ada, una importante festividad religiosa para los musulmanes. Antes de la irrupción en la embajada sueca, los seguidores de Sadr se congregaron en el lugar, siguiendo el llamado del líder chiita.
El gobierno iraquí ha condenado enérgicamente estos “actos racistas que incitan a la violencia y al odio”, los cuales se han vuelto recurrentes en países que se jactan de abrazar la diversidad y el respeto a las creencias de los demás.
Esta condena refleja la postura oficial del país, expresando su rechazo a estos actos ofensivos y su apoyo a la comunidad musulmana. La quema del Corán ha generado tensiones y ha llevado a la comunidad musulmana en Irak a expresar su rechazo de manera pacífica, pero contundente, en la embajada sueca.