infoinfusion 11 julio, 2023 | Hace 3 años
En una conferencia de prensa en Tegucigalpa, el jefe de la Policía Militar de Orden Público (PMOP), Ramiro Muñoz, informó que se incautaron más de mil armas en diferentes cárceles de Honduras.

Entre las 171 armas de fuego regulares se encontraban fusiles AR-15, M-16, AK-47, Galil, subametralladoras Uzi, escopetas, ocho granadas de fragmentación y once granadas de gas.
Además de estas armas, se descubrieron 934 armas de fabricación casera, alrededor de 5.000 paquetes de marihuana y cocaína, 507 teléfonos móviles, tres teléfonos satelitales, más de un centenar de dispositivos de comunicación electrónica, 945 televisores, 20 unidades de aire acondicionado, 388 sistemas de sonido, 18 chalecos y una suma de 533.283 lempiras (equivalentes a unos 21.600 dólares), entre otros elementos.
Estos hallazgos representan solo el 10 por ciento de lo que se espera encontrar, según Muñoz, quien afirmó que bajo su liderazgo en la PMOP, no permitirán que los reclusos vuelvan a controlar las prisiones.
El ministro de Defensa, José Manuel Zelaya, declaró que todas las pandillas que han ejercido control en las cárceles del país están implicadas en el contrabando de armas a los centros penitenciarios.
En respuesta a esta situación, la presidenta hondureña, Xiomara Castro, ha ordenado la construcción de una nueva cárcel de máxima seguridad en las Islas del Cisne, ubicadas en el Caribe hondureño a 250 kilómetros de la costa.
Esta instalación penitenciaria, que será construida bajo la dirección de Castro, está destinada a albergar a los corruptos, narcotraficantes y líderes de pandillas que han controlado las prisiones del país.
Sin embargo, esta decisión ha generado controversia, especialmente entre los defensores del medio ambiente, quienes consideran que la construcción de la cárcel en las Islas del Cisne causará un grave daño ecológico en una región sin acceso a agua potable y que forma parte de un parque nacional.
Después del asesinato de 46 mujeres en el Centro Femenino de Adaptación Social (CEFAS) y la masacre de trece personas en un billar en Choloma, la presidenta Castro ordenó a la PMOP que tomara el control de todas las prisiones del país.
Según el jefe de la PMOP, Ramiro Muñoz, la intervención ha sido exitosa y ahora tienen el control total de las 25 cárceles hondureñas. Se han implementado medidas drásticas para garantizar que los reclusos no tengan comodidades, como la prohibición de comunicaciones telefónicas, televisión y visitas de mujeres.
Muñoz enfatizó que todo el armamento, municiones y otros objetos incautados en las cárceles fueron introducidos con la complicidad del personal penitenciario, y ahora corresponde al Ministerio Público investigar y responsabilizar a los implicados.
Además, se continuará buscando más armas en los centros penitenciarios, y si se encuentra alguna evidencia de participación de militares u otros miembros de las fuerzas de seguridad en el tráfico de armas en las prisiones, serán sometidos a investigación.