infoinfusion 31 julio, 2023 | Hace 3 años
Cincuenta y cuatro personas perdieron la vida en un devastador ataque yihadista que tuvo lugar en Pakistán, específicamente en la ciudad de Jar, cerca de la frontera con Afganistán.

El atentado estaba dirigido contra el partido religioso conservador Jamiat Ulema-e-Islam (JUI-F), una fuerza política aliada clave dentro de la coalición gubernamental del país.
El grupo yihadista Estado Islámico (EI) asumió la responsabilidad del ataque, según un comunicado emitido por Amaq, el medio de comunicación afiliado al grupo extremista, donde se indicaba que un combatiente suicida detonó un chaleco explosivo en medio de la multitud.
El hecho trágico ocurrió en un momento políticamente sensible, ya que se acercaba la disolución de la Asamblea Nacional de Pakistán, en preparación para las próximas elecciones programadas para octubre o noviembre.
La violencia indiscriminada y la pérdida de vidas humanas en este ataque han generado conmoción y dolor en la nación, y miles de personas se congregaron para rendir homenaje a las víctimas en sus primeros funerales.
Este lunes, la atención de la nación se centra en las víctimas y en encontrar respuestas sobre cómo prevenir futuros actos de terrorismo.
El ataque ha agravado las preocupaciones sobre la seguridad en el país, destacando la necesidad de abordar el extremismo y la violencia de manera efectiva para salvaguardar la paz y la estabilidad en la región.
Las autoridades están llevando a cabo investigaciones para determinar cómo ocurrió este acto atroz y tomar las medidas necesarias para proteger a la población civil y garantizar un proceso electoral seguro.