infoinfusion 22 agosto, 2023 | Hace 2 años
En un esfuerzo por combatir la creciente violencia armada en el estado de Río de Janeiro, el Gobierno local ha establecido un incentivo financiero para sus fuerzas de seguridad.

A partir de ahora, los agentes de la Policía Militar y Civil de Río recibirán un bono de 5.000 reales, equivalentes a aproximadamente 1.000 dólares, por cada fusil que logren decomisar y retirar de circulación.
Esta medida, anunciada el 21 de agosto de 2023, busca desalentar la presencia de armas de guerra en manos de criminales y promover la seguridad pública en la región.
El gobernador de Río, Cláudio Castro, expresó su respaldo a esta iniciativa en sus redes sociales, argumentando que la eliminación de fusiles de las manos de delincuentes reducirá la necesidad de que los policías utilicen estas armas durante operaciones. Para ser elegibles para este bono, los fusiles incautados deben cumplir con ciertos requisitos, como la falta de registro y la ausencia de autorización para su porte. Además, solo se recompensará a los agentes por fusiles que estén en pleno funcionamiento.
Esta medida se presenta en un contexto en el que la violencia armada en Río de Janeiro ha alcanzado niveles alarmantes. En el primer semestre de 2023, las fuerzas de seguridad del estado confiscaron un total de 366 fusiles, un aumento significativo del 64% en comparación con el mismo período del año anterior.
Estos números subrayan la urgente necesidad de abordar la proliferación de armas de fuego en la región, especialmente en áreas donde se producen frecuentes enfrentamientos entre la policía y los narcotraficantes, como las favelas de la capital homónima de Río de Janeiro.
En 2022, las fuerzas de seguridad estatales estuvieron involucradas en la muerte de 1.327 personas, representando casi un tercio de todos los asesinatos en la región, según datos del Gobierno.
La implementación de este bono por fusiles decomisados representa un esfuerzo significativo para abordar la crisis de violencia armada en Río de Janeiro, con la esperanza de reducir la letalidad en las operaciones policiales y mejorar la seguridad en el estado.