infoinfusion 4 septiembre, 2023 | Hace 2 años
La Casa Blanca ha anunciado que se espera una inusual reunión diplomática entre el líder norcoreano, Kim Jong Un, y el presidente ruso, Vladimir Putin, que podría tener un impacto significativo en las relaciones internacionales.

Las conversaciones, que hasta ahora se han centrado en cuestiones de armamento, han evolucionado hacia un nivel más alto de liderazgo.
Adrienne Watson, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, ha revelado que Kim Jong Un está ansioso por avanzar hacia un compromiso diplomático de alto nivel que se llevará a cabo en Rusia. Este desarrollo ha despertado la preocupación de diversos actores internacionales, especialmente en medio de la crisis en Ucrania.
En medio de la creciente tensión, se ha especulado sobre la posibilidad de que Kim Jong Un viaje a Vladivostok, una ciudad en la costa rusa del Pacífico, para reunirse con Putin. El periódico The New York Times ha indicado que el presidente ruso busca adquirir armamento y tecnología de Corea del Norte, incluyendo proyectiles de artillería, misiles antitanque, tecnología satelital y ayuda alimentaria.
Este posible encuentro ha generado incertidumbre sobre su ubicación exacta, ya que no se descarta la posibilidad de que la reunión se celebre en Moscú. En un contexto en el que las tensiones entre Rusia y Ucrania continúan, estas negociaciones han generado preocupación en la comunidad internacional.
La semana pasada, Estados Unidos, Reino Unido, Corea del Sur y Japón expresaron su preocupación en las Naciones Unidas, argumentando que cualquier acuerdo que fortalezca la cooperación entre Rusia y Corea del Norte violaría las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que prohíben el comercio de armas con Pyongyang, resoluciones que Moscú había respaldado previamente.
Además, se ha informado que funcionarios rusos han realizado visitas de seguimiento a Corea del Norte después de la visita del ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu, para adquirir municiones adicionales.
A pesar de los intentos de avance en la contraofensiva en Ucrania, el presidente Putin ha calificado la situación como un fracaso, lo que aumenta la incertidumbre sobre el futuro de la región y las relaciones internacionales en general.