infoinfusion 14 septiembre, 2023 | Hace 2 años
El Banco Mundial está ampliando su oferta de créditos destinados a la transición energética en países de renta media, incluyendo naciones de América Latina.

Estos préstamos se otorgan en condiciones concesionales, es decir, a tasas de interés y términos más favorables que los habituales del Banco. Esta iniciativa sigue la línea de la declaración realizada en la última cumbre del G20, donde el presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, abogó por una reforma del Banco Mundial y el FMI con el objetivo de brindar a las economías en desarrollo una alternativa a los préstamos ofrecidos por China, que es el principal acreedor de países emergentes.
El vicepresidente para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Carlos Jaramillo, resaltó que estas reformas permitirán que la institución sea más ágil y eficiente. Además, se celebró que los recursos asignados para proyectos relacionados con desafíos globales no discriminan entre países de bajos ingresos y países de renta media.
El acceso a créditos en condiciones más ventajosas estará condicionado a inversiones relacionadas con la adaptación y mitigación de desastres climáticos, el control de la deforestación y la financiación de la transición hacia una economía más verde. En 2022, el Banco Mundial aprobó un financiamiento de 10.400 millones de dólares para un total de 55 operaciones en la región.
Carlos Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial, elogió el manejo macroeconómico de la mayoría de los países de América Latina durante la pandemia. Destacó que muchos bancos centrales aumentaron las tasas de interés a tiempo, lo que ayudó a controlar la inflación.
Sin embargo, señaló que la región enfrenta desafíos económicos, ya que se espera un crecimiento económico más bajo en los próximos años (1.4% en 2023 y 2.4% en 2024 y 2025) en comparación con lo necesario para abordar la pobreza y la desigualdad. Jaramillo enfatizó que el Banco Mundial tiene la tarea de impulsar tasas de crecimiento más altas y abordar los problemas estructurales, como la baja producción y la necesidad de inversión en infraestructura.
Además, Jaramillo detalló que la agenda del Banco Mundial en la región se centra en ayudar a los países a adaptarse al cambio climático, incluyendo la construcción de infraestructura resistente y el apoyo a la descarbonización de las economías. Destacó que el control de la deforestación de los bosques naturales es una contribución importante de América Latina a los esfuerzos de mitigación del cambio climático y llamó a las entidades financieras multilaterales a colaborar en este ámbito.
Según las previsiones del Banco Mundial, el nivel de endeudamiento de la región disminuirá del 66.3% alcanzado en 2022 al 64.7% este año.