infoinfusion 19 septiembre, 2023 | Hace 2 años
En múltiples ciudades de Venezuela, ciudadanos, sindicatos y grupos de jubilados se unieron en una protesta conjunta bajo la consigna de luchar por un “salario digno” y la garantía de la libertad sindical, mientras al mismo tiempo demandaban el cese de la “criminalización” de las manifestaciones.

Gregorio Afonso, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV), destacó que la movilización incluyó a docentes, sindicatos del sector público y otras organizaciones gremiales. Entre sus reclamos se encontraba la urgencia de mejorar los bajos salarios y pensiones que, según Afonso, sitúan a Venezuela con los ingresos más bajos del mundo. A pesar del aumento en la producción petrolera y la recaudación de impuestos por parte del Estado, los manifestantes consideraban inaceptable la situación actual.
En la capital, Caracas, los participantes en la marcha expresaron su descontento con lemas como “No estamos desfilando, estamos protestando” y “Quiero un salario digno y vivir con dignidad”. Alzaron pancartas que demandaban salarios equivalentes a la canasta básica y defendieron su “derecho a la negociación colectiva”. Además, rechazaron la condena de 16 años de prisión impuesta a seis líderes sindicales el pasado agosto.
La ONG PROVEA informó que los manifestantes se dirigieron a la sede de la Fiscalía General en Caracas para presentar un documento en el que exigían el “respeto a la libertad sindical y el cese de la criminalización de las protestas”. Afonso anunció que el 20 de septiembre habría una “jornada de protestas de diferentes sectores” en varias universidades, con la intención de intensificar sus esfuerzos para lograr un aumento salarial que permitiera restaurar las instituciones y la educación pública y frenar la emigración de jóvenes venezolanos.
En Venezuela, el salario mínimo no ha experimentado un aumento desde marzo de 2022, cuando el Gobierno lo elevó a 130 bolívares al mes, equivalente a casi 30 dólares en ese momento. Sin embargo, debido a la devaluación de la moneda local frente al dólar estadounidense, que se utiliza para fijar la mayoría de los precios en el país, este monto se ha reducido en un 87 %, alcanzando apenas 3,86 dólares.
Mientras tanto, el costo mensual de la canasta básica de alimentos, calculada para una familia de cinco personas, supera los 500 dólares, según estimaciones independientes, lo que agravaba aún más la precaria situación económica de los ciudadanos venezolanos.