infoinfusion 17 octubre, 2023 | Hace 2 años
Donald Trump regresó a Nueva York para enfrentar un juicio civil relacionado con acusaciones de fraude en la Organización Trump.
El expresidente de Estados Unidos (2017-2021) manifestó nuevamente su descontento por lo que considera un proceso injusto que obstaculiza sus ambiciones presidenciales.

En esta ocasión, su presencia en la corte tenía como objetivo testificar el antiguo abogado personal de Trump, Michael Cohen, quien postergó su declaración debido a problemas de salud. En lugar de ello, la sesión se centró en la revisión de cifras, tablas y correos electrónicos.
Durante el juicio, varios testigos brindaron su testimonio, incluyendo una contable de la empresa que afirmó que el exjefe financiero, Allen Weisselberg, la presionó para omitir datos en un informe de valoración de una propiedad con el fin de aumentar su valor. Además, un antiguo ejecutivo de una inmobiliaria destacó las discrepancias entre sus valoraciones y las de la empresa.
Este caso civil se centra en las acusaciones de la Fiscalía de que Donald Trump, junto con dos de sus hijos y dos ejecutivos de la Organización Trump, inflaron deliberadamente el valor de sus activos a lo largo de varios años para obtener condiciones más favorables con bancos y aseguradoras, solicitando una compensación de 250 millones de dólares.
Donald Trump, quien ha asistido a la sala de juicio en cuatro ocasiones, se quejó ante los medios de que este proceso legal interfiere con sus planes de regresar a la Casa Blanca. Asimismo, durante su comparecencia, Trump calificó a la fiscal Letitia James como “incompetente”. La fiscal, por su parte, reiteró que el imperio inmobiliario de Trump se erige “sobre mentiras” y expresó su confianza en que ganará el juicio, el cual está en manos de un juez y no de un jurado.
Cabe mencionar que la Fiscalía ya logró una victoria antes del inicio del juicio cuando se dictaminó que Trump y los demás acusados eran responsables de fraude continuado en la Organización Trump y se emitió una orden de cancelación de sus licencias de negocio, una decisión que Trump ha intentado frenar argumentando falta de claridad.
A diferencia de visitas anteriores, en las que Trump arremetió contra el juez Engoron, en esta ocasión manifestó su respeto hacia el magistrado, aunque sugirió que el Partido Demócrata lo influye de manera inapropiada. Además, Trump criticó una orden “mordaza” que le impuso una jueza en otro caso relacionado con el intento de revertir las elecciones de 2020 y promover el asalto al Capitolio, la cual le prohíbe atacar o insultar al fiscal, al personal judicial y a los testigos con el objetivo de evitar interferencias en dicho proceso.
Se espera que Donald Trump continúe asistiendo al juicio civil en Nueva York en los próximos días, un proceso que se extenderá hasta finales de diciembre y que posiblemente lo llevará a ocupar el banquillo de los testigos en el futuro.