infoinfusion 13 diciembre, 2023 | Hace 2 años
En respuesta al cierre del puerto fronterizo de Lukeville desde el 4 de diciembre, senadores y la gobernadora de Arizona han solicitado medidas inmediatas a la Casa Blanca.

Mark Kelly y Kyrsten Sinema han instado a enviar a la Guardia Nacional para abordar la situación generada por la reasignación del personal de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en procesos migratorios.
La gobernadora Katie Hobbs ha lanzado el operativo Secure para reforzar la seguridad fronteriza y presionar por la reapertura del puerto de Lukeville. Hobbs, junto con líderes indígenas, ha pedido más recursos al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, para gestionar el flujo migratorio en la reserva Tohono O’odham.
Los datos de la CBP revelan un aumento del 140 % en las detenciones de migrantes en el sector de Tucson, que incluye Lukeville, durante los dos primeros meses del año fiscal 2024. Este incremento ha llevado a contrabandistas a utilizar este lugar remoto para dejar a migrantes que buscan asilo, lo que ha complicado el acceso y ha generado una crisis humanitaria en la región. Además, la situación ha afectado el tránsito de ciudadanos de ambos países, exponiéndolos a peligros por tierras de narcotraficantes.
Las demandas incluyen más personal, la presencia de la Guardia Nacional y el reembolso de más de 512 millones de dólares gastados por Arizona en operaciones fronterizas. Agentes de la CBP han expresado frustración debido a la falta de recursos para procesar solicitudes de asilo, descuidando así su labor de seguridad. Este llamado a la acción busca soluciones efectivas para controlar la situación y evitar su repetición en el futuro.