infoinfusion 26 febrero, 2024 | Hace 2 años
El Gobierno Mexicano ha dado un paso significativo hacia la consolidación de recursos estratégicos nacionales al nacionalizar por completo Exportadora de Sal SA (ESSA).

Esta decisión se llevó a cabo después de que el Estado adquiriera el 49 por ciento de participación en la empresa a Mitsubishi, mediante una inversión de 1,500 millones de pesos (unos 87.6 millones de dólares). Con sede en Guerrero Negro, Baja California Sur, ESSA ya estaba en posesión del Estado en un 51 por ciento.
El acuerdo, anunciado el sábado 24 de febrero por la Secretaría de Economía, fue financiado en un 75 por ciento por el Fideicomiso de Fomento Minero y en el 25 por ciento restante por el Servicio Geológico Mexicano. Esta acción se enmarca en la campaña del presidente Andrés Manuel López Obrador para salvaguardar los recursos nacionales, revirtiendo la política neoliberal que permitió la privatización de industrias clave como el petróleo.
Raquel Buenrostro, secretaria de Economía, enfatizó la importancia estratégica de ESSA, señalando que no solo es el mayor productor de sal de América Latina junto con Chile, sino que también posee la mina de sal más grande del mundo. Además, Buenrostro aseguró que la propiedad estatal garantizará la estabilidad laboral y los derechos de los trabajadores, subrayando el compromiso del gobierno con el desarrollo económico equitativo y sostenible de las comunidades locales, como Guerrero Negro en Mulege, Baja California Sur.