infoinfusion 1 julio, 2024 | Hace 2 años
Brasil ha registrado 13,489 focos de incendios en la Amazonía durante el primer semestre de 2024, marcando el peor registro en dos décadas y un incremento del 61% en comparación con el año pasado.

Los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) revelan que solo en 2003 y 2004 se superaron estas cifras desde que comenzaron a recopilarse en 1998. Este aumento en los incendios presenta un desafío significativo para el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien enfrenta la tarea de gestionar estos siniestros mientras la deforestación muestra una tendencia a la baja.
En el período del 1 de enero al 21 de junio, se deforestaron 1,525 kilómetros cuadrados de la Amazonía, una reducción del 42% en comparación con los 2,649 km² del mismo período del año pasado. Este dato positivo en la lucha contra la deforestación contrasta con el aumento alarmante de incendios. Romulo Batista, portavoz de Greenpeace Brasil, atribuye este incremento a factores como el cambio climático y una sequía excepcional que afectó la región el año pasado, exacerbando las condiciones para la propagación de incendios.
Además del clima, Batista señala que “la mayoría de estos incendios no estallan de forma espontánea”, sino que son provocados por la acción humana, especialmente para el despeje de tierras destinadas a la expansión agrícola. Lula, que ha prometido erradicar la deforestación ilegal para 2030, enfrenta ahora la urgencia de abordar tanto las causas climáticas como humanas detrás de este devastador fenómeno.