infoinfusion 7 noviembre, 2023 | Hace 2 años
Un grupo de activistas judíos de orientación política izquierdista tomó la icónica Estatua de la Libertad en Nueva York como parte de una acción para instar a Israel a detener los ataques y poner fin a lo que describieron como “bombardeos genocidas contra civiles palestinos en Gaza”.

Esta acción fue una respuesta al ataque previo del grupo terrorista Hamás en territorio israelí el 7 de octubre.
Los activistas, vistiendo camisetas negras con mensajes como “los judíos piden un alto el fuego ya” y “no en nuestro nombre”, desplegaron pancartas con consignas como “todo el mundo está mirando” y “los palestinos deberían estar libres” a los pies del pedestal de este emblemático monumento neoyorquino. Según Jay Saper, miembro de la organización “Voces Judías por la Paz” (JVP), las palabras grabadas en la estatua de Emma Lazarus, una poeta estadounidense del siglo XIX, les motivaron a tomar esta medida en apoyo a los palestinos de Gaza que buscan vivir en libertad. El grupo “Instituto para la Comprensión del Medio Oriente” (Imeu) también emitió un boletín exigiendo el cese de los bombardeos israelíes contra civiles palestinos en Gaza.
Esta acción provocó manifestaciones tanto a favor como en contra en la ciudad de Nueva York, que es un símbolo de inmigración y multiculturalismo. La ciudad ha sido escenario de manifestaciones proisraelíes y propalestinas en las últimas semanas, lo que ha generado tensiones palpables, especialmente en campus universitarios como el de Columbia. Un sector de la juventud judía estadounidense, en su mayoría afiliado al Partido Demócrata, se ha alzado contra Israel, acusándolo de perpetrar un “genocidio” en Gaza y denunciando el apoyo de Joe Biden, presidente de Estados Unidos, al Estado judío.
Al mismo tiempo, las organizaciones propalestinas han estado muy activas, organizando protestas frecuentes en la ciudad para demandar el fin de los bombardeos israelíes, que han cobrado un alto número de vidas, incluyendo muchas de niños, desde el 7 de octubre, cuando Hamás llevó a cabo un ataque en Israel que resultó en la muerte de numerosas personas, la mayoría de ellas civiles, y el secuestro de 240 individuos, incluyendo bebés y ancianos.