infoinfusion 9 febrero, 2024 | Hace 2 años
La Secretaría de Salud ha emitido un contundente aviso epidemiológico ante el reciente surgimiento de 140 casos probables de sarampión o rubéola durante la primera semana de febrero de este año.

Aunque aún no se han confirmado, estas cifras alarmantes han motivado a la autoridad sanitaria a intensificar medidas de prevención y vigilancia.
Entre las recomendaciones destacadas se encuentra el refuerzo de la vacunación en áreas estratégicas del país, especialmente en municipios considerados corredores de migración y zonas fronterizas. Este llamado se hace eco de la alerta emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ante el aumento global de casos y la presencia de importaciones en la región de las Américas.
Durante los años anteriores, el país había logrado contener la enfermedad, pero con la reciente aparición de casos, es crucial intensificar la vigilancia, implementar medidas de contención y fortalecer la cobertura de vacunación para evitar la propagación de estas enfermedades altamente contagiosas. Es imperativo que la población esté informada y tome medidas preventivas, incluyendo la actualización de las vacunas, para proteger la salud pública y prevenir brotes mayores.
El sarampión, una enfermedad viral altamente contagiosa, ha generado preocupación en el sistema de salud pública debido a su rápida propagación. Se transmite a través de gotitas en el aire o contacto directo con secreciones nasales o faríngeas de personas infectadas. Sus síntomas incluyen fiebre, conjuntivitis, tos, y la aparición de manchas en la boca conocidas como manchas de Koplik. En casos graves, puede causar complicaciones como neumonía y encefalitis, especialmente en niños malnutridos o con sistemas inmunitarios debilitados.
La prevención es fundamental en la lucha contra el sarampión. La vacunación, especialmente en grupos de riesgo como niños y poblaciones migrantes, juega un papel crucial en la contención de brotes. Es importante seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias respecto a la aplicación de las dosis correspondientes, así como mantener una vigilancia activa para detectar y contener casos sospechosos.
Ante la posibilidad de casos confirmados, es esencial fortalecer las acciones de vigilancia y control. Esto implica realizar un adecuado cerco epidemiológico, identificar áreas de riesgo y llevar a cabo una búsqueda activa de casos. La rápida confirmación y notificación de casos sospechosos son fundamentales para contener la propagación del virus. Se deben tomar muestras de sangre y exudado faríngeo de manera oportuna, y elaborar un estudio epidemiológico detallado para identificar la cadena de transmisión y tomar medidas preventivas adicionales. Con una respuesta rápida y coordinada, se puede mitigar el impacto de brotes de enfermedades como el sarampión y proteger la salud de la población.