infoinfusion 5 abril, 2024 | Hace 2 años
Una serie de ataques coordinados contra cuarteles de la Guardia Revolucionaria y comisarías de Policía en el sur de Irán causaron la muerte de al menos 28 personas, incluidos 10 miembros de las fuerzas de seguridad.

Los choques, que tuvieron lugar en las ciudades de Rask y Chabahar en la provincia de Sistán Baluchistán, comenzaron el miércoles y se prolongaron durante horas, con los atacantes tomando rehenes en un edificio residencial cercano antes de ser abatidos.
Los ataques, reivindicados por el grupo suní Yeish al Adl, que busca la independencia de Sistán Baluchistán, dejaron un saldo de 10 miembros de las fuerzas de seguridad y civiles heridos. Según el viceministro de Interior, 18 atacantes extranjeros murieron durante los enfrentamientos, mientras que dos personas que apoyaban a los asaltantes fueron detenidas. Las autoridades señalaron que el objetivo principal de los atacantes era tomar el control de los cuarteles de la Guardia Revolucionaria.
A pesar de la violencia y la pérdida de vidas, las autoridades destacaron que los terroristas no lograron su objetivo de capturar los cuarteles objetivo en Rask y Chabahar. Los incidentes subrayan las tensiones en la región y la persistente amenaza de grupos extremistas que operan en áreas fronterizas entre Irán y Pakistán.