infoinfusion 1 febrero, 2024 | Hace 2 años
En una impactante revelación, el director del programa de emergencias sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Michael Ryan, denunció que la población de Gaza está al borde de la inanición debido a las restricciones impuestas a la ayuda humanitaria desde el inicio del conflicto entre Israel y Hamás.

“Es una población que se muere de hambre. Es una población que está al borde del abismo”, declaró en una conferencia en Ginebra, describiendo la situación como una “enorme catástrofe” que afecta a los palestinos de Gaza.
La catástrofe humanitaria se agrava con el aumento de muertos, desaparecidos y heridos, superando los 100,000 desde el inicio de los combates. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que en Gaza “todas las personas piden comida y agua”. Ryan destacó la urgencia de proteger a los civiles de Gaza, subrayando que no son parte del conflicto y deben recibir asistencia.
En un llamado desesperado, Ryan advirtió sobre el posible recorte de financiamiento a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), que podría resultar en una “catástrofe” aún mayor. Explicó que la entrega de ayuda se ve obstaculizada por planes de distribución rechazados u obstaculizados por las autoridades israelíes, complicando aún más la situación crítica en Gaza.
En medio de la crisis, el secretario general de la ONU, António Guterres, también expresó su preocupación, destacando que “todo el mundo pasa hambre en Gaza” en este momento. Guterres respaldó el papel crucial de la UNRWA como la “columna vertebral” de la respuesta humanitaria en Gaza y afirmó que el sistema humanitario se está derrumbando debido a las condiciones inhumanas que enfrentan los 2,2 millones de habitantes de Gaza, quienes luchan por sobrevivir sin lo esencial. La situación apremiante demanda una acción inmediata y coordinada de la comunidad internacional.