infoinfusion 27 mayo, 2024 | Hace 2 años
En Paraíso, Tabasco, la vida de Dante Emiliano, un niño de 12 años, se apagó con la brutalidad de un disparo. “No me quiero morir”, fueron sus últimas palabras tras resistirse a un presunto secuestro junto a su madre.

Este trágico suceso se suma a la cruda realidad que enfrenta México, donde cada día dos menores pierden la vida a causa de agresiones con armas de fuego, según datos de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) basados en información del Secretariado Ejecutivo federal (SESNSP).
El presidente Andrés Manuel López Obrador lamentó el asesinato de Emiliano y denunció que este crimen se está utilizando para perjudicar la imagen de su gobierno. Durante su administración, el promedio mensual de homicidios de menores por este medio ha aumentado casi un 30% en comparación con el gobierno anterior, sumando un total de 4,180 asesinatos de niñas, niños y adolescentes por armas de fuego hasta la fecha.
A pesar de los esfuerzos por contener la circulación ilegal de armas, como el incremento en el decomiso por parte del Ejército y la Guardia Nacional, la disponibilidad de armamento sigue en alza en el país, contribuyendo al incremento de estos crímenes. Guanajuato destaca como la entidad con el mayor número de asesinatos de menores por arma de fuego, seguido por el Estado de México, Michoacán, Chihuahua, Zacatecas y Guerrero, territorios donde la presencia del crimen organizado es significativa y la violencia armada persiste como un peligro latente para la infancia y la juventud.
Tania Ramírez, directora de Redim, ha instado a las autoridades y a la sociedad a unirse para proteger el futuro de la niñez y combatir la naturalización de la violencia, señalando la necesidad de un compromiso real en la protección de los derechos de los menores en el contexto actual.