infoinfusion 22 febrero, 2024 | Hace 2 años
En un movimiento sin precedentes, Ecuador ha lanzado una ofensiva contra el crimen organizado, tomando el control de varias cárceles del país.

Más de mes y medio después de declarar el “conflicto armado interno” contra el crimen organizado, las Fuerzas Armadas ecuatorianas presumen haber arrebatado el control de algunas cárceles a las bandas criminales. Los militares anunciaron que mantendrán su presencia en estos centros penitenciarios para impedir que las bandas vuelvan a tomar el control.
Las operaciones en las prisiones se han intensificado, convirtiéndose en foco principal de las fuerzas estatales. Los continuos operativos tienen como objetivo desmantelar las estructuras de las bandas criminales, incautando armas, drogas y otros objetos prohibidos. Este esfuerzo ha revelado arsenales ocultos y lujos inesperados dentro de las cárceles, incluyendo conexiones a internet. Los militares se han comprometido a mantener su presencia el tiempo necesario para asegurar la estabilidad.
Una de las cárceles más afectadas es la de Latacunga, donde las condiciones eran precarias y los presos debían pagar por comida y otros servicios básicos. Ahora, bajo control militar, se ha restablecido el orden y la igualdad entre los reclusos. Los militares han implementado una rutina de limpieza y mantenimiento, transformando la dinámica interna de la prisión. Aunque se espera que eventualmente el control regrese al Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad, el presidente Daniel Noboa ha propuesto que los militares asuman un papel permanente en el sistema penitenciario, planteando esta medida como parte de un referéndum a celebrarse en abril.