infoinfusion 14 septiembre, 2023 | Hace 2 años
Hunter Biden, hijo del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, enfrenta acusaciones formales relacionadas con la compra ilegal de un arma de fuego hace aproximadamente cinco años.
Las acusaciones presentadas por el fiscal federal de Delaware, David Weiss, quien fue nombrado fiscal especial en este caso en agosto pasado, se centran en dos cargos.

En primer lugar, Hunter Biden está acusado de hacer declaraciones juradas falsas al afirmar que no consumía drogas ilegales al adquirir un revólver Colt Cobra en Delaware en octubre de 2018. Se alega que proporcionó un certificado falso que indicaba que no era usuario ilegal ni adicto a sustancias controladas. Además, enfrenta un tercer cargo relacionado con la posesión ilegal del arma debido a sus adicciones.
Estas acusaciones surgieron durante una vista que tuvo lugar el 27 de julio, en la cual se esperaba que Hunter Biden se declarara culpable como parte de un acuerdo con los fiscales federales. Sin embargo, el acuerdo colapsó después de que la jueza Maryellen Noreika, nominada por el expresidente Donald Trump, expresara dudas al respecto. Hunter Biden optó finalmente por declararse no culpable, lo que agudizó la polémica en torno a este caso.
Es importante destacar que los republicanos, liderados por Trump, han utilizado esta investigación como un arma política para cuestionar los negocios de Hunter Biden en el extranjero y para pintar a la familia del presidente como corrupta. Las investigaciones se iniciaron durante la administración de Trump, y los conservadores han argumentado que el presidente demócrata no ha mostrado suficiente interés en llevar el caso hasta el final.
Esta situación ha llevado a llamados a una investigación de juicio político contra el presidente por supuesto aprovechamiento de sus conexiones políticas en beneficio de los negocios de su hijo, una acusación que la Casa Blanca ha refutado en múltiples ocasiones.