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infoinfusion 5 noviembre, 2025 | Hace 3 meses

Identifican a tres duranguenses hallados muertos en mina de Chihuahua

Los hombres habían viajado para instalar máquinas tragamonedas; sus cuerpos fueron encontrados en un tiro de la cueva “Los Murciélagos”.

Durango, Dgo.– La búsqueda de cuatro duranguenses desaparecidos en Chihuahua terminó en tragedia. Tras varios días de rastreo, las autoridades localizaron sus cuerpos en el interior de una cueva minera conocida como La del Murciélago, en el municipio de Aquiles Serdán.

Las víctimas —identificadas preliminarmente como Jair Núñez Gandarill y los hermanos Juan y Ezequiel Corral Acuña— habían sido reportadas como desaparecidas desde el 29 de octubre, luego de viajar a Chihuahua para realizar trabajos de instalación de máquinas tragamonedas.

Su último rastro fue una camioneta GMC Sierra, la cual fue encontrada calcinada sobre la carretera Chihuahua–Delicias. El hallazgo del vehículo permitió enfocar la búsqueda en la zona minera, donde una llamada anónima finalmente condujo a las autoridades hasta el sitio.

Equipos de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, con apoyo de peritos forenses y rescatistas especializados, ingresaron al tiro de mina durante tres jornadas consecutivas. Los cuerpos fueron localizados entre el 1 y el 3 de noviembre, dentro de la cueva que ya ha sido escenario de otros hallazgos en años recientes.

Según informó Edwin Iván Rodríguez Balderrama, coordinador de la Unidad de Personas Ausentes y/o Extraviadas, los cuerpos de los duranguenses fueron encontrados junto a otras seis víctimas, lo que elevó a diez el total de cadáveres recuperados.

De acuerdo con los peritos, cuatro de los cuerpos presentaban pocas horas de haber sido victimados, mientras que los otros seis mostraban un avanzado estado de descomposición, con al menos dos meses en el sitio.

El operativo de localización se apoyó en tecnología de vigilancia, mediante el rastreo de las cámaras Centinela y la Plataforma Escudo Chihuahua (PECUU), que permitieron seguir la trayectoria del vehículo de las víctimas hasta la zona de La Diabla, donde finalmente se realizó la búsqueda subterránea.

Las autoridades continúan con los procesos de identificación forense de las otras víctimas, así como con la investigación para determinar el móvil del crimen.

Este hallazgo vuelve a colocar en el foco la violencia que persiste en las zonas mineras de Chihuahua y el riesgo que enfrentan los trabajadores foráneos, que cruzan los límites estatales en busca de oportunidades laborales. Para las familias duranguenses, la esperanza de encontrarlos con vida se apagó bajo tierra, en una cueva que hoy se suma al mapa de la tragedia.

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