infoinfusion 31 octubre, 2023 | Hace 2 años
Joe Biden, el presidente de los Estados Unidos, ha presentado un ambicioso plan para regular la inteligencia artificial (IA) en un comunicado emitido desde la Casa Blanca.
Este conjunto de normas y principios tiene como objetivo asegurar que Estados Unidos se posicione a la vanguardia de la regulación de la IA, en un contexto de intensa competencia a nivel internacional.

Para lograrlo, el presidente firmará un decreto que exigirá a los desarrolladores de IA presentar al gobierno federal los resultados de pruebas de seguridad, particularmente cuando sus proyectos planteen amenazas significativas para la seguridad nacional, la seguridad económica del país o la salud pública. La presentación oficial de esta iniciativa se llevará a cabo en un evento programado para el próximo lunes en la Casa Blanca.
La base de esta regulación se encuentra en la Defense Production Act (1950), una ley que se remonta a la Guerra Fría y que otorga al gobierno estadounidense un cierto poder de coerción sobre las empresas cuando la seguridad nacional está en juego. Los criterios para las pruebas de seguridad serán establecidos a nivel federal, y este enfoque en la seguridad es consistente con el compromiso previo de gigantes tecnológicos como Microsoft y Google, que ya se habían comprometido a someter sus sistemas de IA a pruebas externas en julio.
Además, la Casa Blanca prestará una atención especial a los riesgos asociados al desarrollo de la IA en los campos de la biotecnología y las infraestructuras, así como emitirá recomendaciones relacionadas con la detección de contenidos generados por IA y la mitigación de sesgos en sistemas de inteligencia artificial, además de supervisar el impacto de esta revolución tecnológica en el empleo.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que el margen de maniobra de Joe Biden es limitado, ya que cualquier regulación significativa en torno a la inteligencia artificial debe pasar por el Congreso, donde la división partidista entre demócratas y republicanos hace que sea poco probable la adopción de una ley a gran escala. Ante este panorama, la asociación de editores de software BAS ha instado a la creación de un nuevo marco legislativo que establezca salvaguardias específicas para la inteligencia artificial.
Mientras tanto, la regulación de la IA se ha convertido en un campo de batalla en la competencia internacional, con la Unión Europea buscando establecer su propio marco regulador antes de que termine el año, con la esperanza de liderar la agenda global en este ámbito.