infoinfusion 21 agosto, 2023 | Hace 2 años
Más de 30.000 individuos enfrentan un escenario de aislamiento como consecuencia de las persistentes lluvias que han azotado Chile durante este fin de semana y que han afectado una extensa franja de su territorio, principalmente en las zonas central y meridional.

El Gobierno chileno emitió un comunicado donde se informa que dos personas perdieron la vida en las últimas horas debido a las adversas condiciones climáticas.
Además, se ha señalado que las interrupciones en la conectividad, provocadas en su mayoría por el colapso del Puente 3 Arcos en la región del Maule, a más de 250 kilómetros al sur de Santiago, han ocasionado un marcado incremento en el número de individuos aislados.
En una conferencia de prensa encabezada por el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, se reveló que el número de personas aisladas ha experimentado un drástico aumento en un corto periodo de tiempo. El cierre abrupto del Puente 3 Arcos en la provincia de Linares, en la región de Maule, ha sido el factor preponderante detrás del incremento en la cifra, dejando a más de 24.000 personas en aislamiento debido únicamente a la inaccesibilidad causada por la degradación del puente. Este desafío de conectividad ha alterado sustancialmente el panorama de aislamiento a nivel nacional, reflejando el alcance y la magnitud del impacto del fenómeno climático en curso.
Según el Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), se han tomado medidas de precaución y evacuación, afectando a cerca de 19.000 personas en áreas amenazadas. Se han reportado daños mayores en al menos 169 viviendas y existe preocupación por la posibilidad de desbordes en 25 zonas identificadas como de alto riesgo. Además, la normalidad se ha visto alterada en una veintena de localidades en el centro y sur del país, con la suspensión de actividades escolares.
El subsecretario Monsalve anticipó que las lluvias continuarán concentrándose en las regiones de O’Higgins y Biobío, con precipitaciones también en Valparaíso y la Región Metropolitana, particularmente durante el 22 de agosto.
Este fenómeno meteorológico, el segundo en intensidad durante la temporada invernal en la zona centro-sur de Chile, sigue al registrado a finales de junio, que dejó graves consecuencias para miles de personas.