infoinfusion 3 julio, 2025 | Hace 7 meses
Insiste en que policía estatal conducía en estado de ebriedad; amaga con plantarse con el cuerpo de su hijo en ataúd para protestar en el lugar del accidente.
Durango, Dgo. – Entre gritos de dolor e indignación, Nancy Soriano Luna, madre de Jesús Manuel Salinas Soriano, el joven repartidor de 22 años que murió el pasado martes tras ser embestido por una patrulla de la Policía Estatal, irrumpió este jueves en la sesión del Cabildo municipal para exigir justicia por la muerte de su hijo.

La madre del joven, acompañado de familiares y vecinos, subió al pleno del Ayuntamiento de Durango para denunciar que no ha tenido ningún tipo de diálogo con el gobernador Esteban Villegas ni con autoridades estatales. Señaló que el único acercamiento fue por parte de personal enviado por el alcalde electo Toño Ochoa, quienes –según sus palabras– solo entregaron una corona floral, café y alimentos.
“No quiero ni café ni gordas. Quiero justicia. Quiero ver con mis propios ojos que el policía que mató a mi hijo esté detenido”, reclamó Soriano Luna visiblemente afectada.
La madre del joven pidió una pensión vitalicia para su nuera y su nieta de tres años, quien quedó en situación de vulnerabilidad tras la muerte de su padre.
En su intervención, también denunció públicamente que el conductor de la patrulla habría estado bajo los efectos del alcohol al momento del accidente, y acusó que no es la primera vez que dicha unidad circulaba a exceso de velocidad. Aseguró contar con testigos dispuestos a declarar en contra de los elementos estatales.
“Mi hijo no era un animal para dejarlo tirado así. No le dieron auxilio, se escondieron. ¡Yo quiero ver justicia!”, expresó entre lágrimas, anunciando que si no recibe respuesta clara de las autoridades, este mismo jueves se plantará con el ataúd de su hijo en el lugar donde ocurrió el accidente.
También lanzó un fuerte llamado al presidente municipal: “En campaña sí me conocía, sí me pedía votos, pero hoy no da la cara. ¡Que venga y me escuche aquí mismo!”
Finalmente, advirtió que si no obtiene una solución, está dispuesta a tomar medidas de protesta más drásticas: “Soy capaz de tomar patrullas, de prender fuego. ¡A mi hijo lo mataron y no me voy a quedar callada!”
La presión social sigue aumentando en torno al caso, mientras se espera una postura oficial más contundente tanto del Gobierno del Estado como del Ayuntamiento capitalino.