infoinfusion 20 junio, 2023 | Hace 3 años
Miles de ciudadanos colombianos se unieron en una poderosa muestra de resistencia en las principales ciudades del país.
Bajo consignas como “No a las Petro-reformas” y “Somos mayoría”, expresaron su rechazo a las reformas laboral, de salud y de pensiones propuestas por el gobierno de Gustavo Petro y presentadas al Congreso.

Las manifestaciones, lideradas por diversas figuras políticas y grupos de la sociedad civil, se caracterizaron por su carácter pacífico y estuvieron marcadas por una gran diversidad de participantes, quienes portaban camisetas blancas o de la selección nacional de fútbol, banderas colombianas, globos de colores y silbatos.
Bajo el nombre de “Marcha de la mayoría”, estas movilizaciones congregaron a decenas de miles de personas en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga y Cúcuta, entre otras. En comparación con las manifestaciones de principios de junio que apoyaban las reformas sociales propuestas por Petro, las protestas actuales superaron en número a sus contrapartes.
Diversos líderes políticos, como el excandidato presidencial Enrique Gómez del Movimiento de Salvación Nacional, se unieron a la protesta, calificando a Petro como un “antidemócrata” y acusándolo de mentir y tener tendencias dictatoriales.
Se expresaron preocupaciones específicas sobre la reforma laboral, que según el excandidato presidencial John Milton Rodríguez, del partido Colombia Justa Libres, podría llevar a la pérdida de 700.000 empleos, y la reforma pensional, que limitaría el derecho de los trabajadores a decidir cómo pensionarse mientras se utilizan los ahorros para pagar subsidios prometidos por Petro.
En las ciudades de Cali y Bogotá, las marchas culminaron en plantones realizados en la Plazotela Jairo Varela y la Plaza de Bolívar, respectivamente. Además de las demandas relacionadas con las reformas propuestas, los manifestantes también alzaron sus voces en favor de mejorar la seguridad en el país.
Por ejemplo, el ciudadano William Delgado de Cali expresó su oposición al “desgobierno” y a las reformas implementadas a toda prisa. Además, se rindió un minuto de silencio en la capital en honor a los miembros de las fuerzas de seguridad fallecidos en combate, y se mostró apoyo a través de pancartas con mensajes de gratitud hacia los “héroes”.
También se hicieron eco de las preocupaciones sobre el reciente cese al fuego entre el gobierno y el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN), afirmando que esto supone entregar el control del territorio colombiano a un grupo criminal y rechazando la idea de crear un fondo internacional para subsidiar a la guerrilla a cambio del fin de los secuestros.