infoinfusion 17 mayo, 2023 | Hace 3 años
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, emitió un mensaje contundente tras el asesinato de un agente de la Policía Nacional Civil (PNC), asegurando que su Gobierno tomará acciones enérgicas contra los pandilleros responsables.

En un tweet, Bukele afirmó que su administración “arrasará con estos malditos asesinos” y los mantendrá encarcelados de por vida, sin importar las críticas de las ONG de derechos humanos ni la opinión de la comunidad internacional. El mandatario expresó su determinación de sanar el país y eliminar por completo esta plaga.
La noticia del asesinato del agente ocurrió en un momento en que el Congreso, mayoritariamente afín al gobierno, se preparaba para votar la decimocuarta extensión del régimen de excepción, que suspende garantías constitucionales como el derecho a la defensa.
Bukele aprovechó la oportunidad para resaltar la importancia de mantener este régimen hasta erradicar completamente el problema de las pandillas en el país, argumentando que la situación justificaba las medidas extraordinarias tomadas.
Por otro lado, el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, reveló en una entrevista televisiva que aproximadamente 5.000 personas detenidas bajo el régimen de excepción han sido puestas en libertad.
Si bien no se especificó si estas personas fueron exoneradas de cargos o si se les concedió libertad condicional, el ministro negó las acusaciones de varias organizaciones que alegaban que se habían realizado detenciones arbitrarias sin vínculos con las pandillas.
Informes de ONG en el país indicaron que hasta mediados de marzo se registraron al menos 5.082 casos de violaciones a los derechos humanos relacionados con el régimen de excepción, principalmente detenciones arbitrarias.
Aunque el Gobierno atribuye la disminución de homicidios a la llamada “guerra contra las pandillas”, con una tasa de 7,8 por cada 100.000 habitantes en 2022, este dato es cuestionado por observatorios de derechos humanos.
En resumen, el presidente Nayib Bukele de El Salvador lanzó un mensaje firme y decidido contra los pandilleros tras el asesinato de un agente policial. Aseguró que su Gobierno los eliminará por completo, desafiando a las ONG de derechos humanos y a la comunidad internacional.
El presidente aprovechó el incidente para destacar la necesidad de extender el régimen de excepción, que suspende garantías constitucionales, como una medida necesaria para abordar el problema de las pandillas.
Mientras tanto, el ministro de Seguridad reveló que unas 5.000 personas arrestadas bajo este régimen han sido liberadas, pero negó las acusaciones de detenciones arbitrarias sin vínculos con las pandillas.
Las organizaciones humanitarias han documentado numerosas violaciones a los derechos humanos en relación con estas detenciones, y se cuestiona la efectividad de la estrategia del Gobierno en la reducción de homicidios.