infoinfusion 16 agosto, 2023 | Hace 2 años
Situada en el corazón de Estados Unidos, Nueva York se encuentra en una encrucijada inesperada.
Desde abril de 2022, un flujo constante de más de 100,000 inmigrantes ha teñido de diversidad las calles de la metrópolis.

El alcalde Eric Adams compartió los datos el 16 de agosto de 2023, poniendo en relieve que este fenómeno sin precedentes ha colocado a la ciudad en una encrucijada delicada.
Hasta la fecha del 13 de agosto, el asombroso número de 101,200 solicitantes de asilo han transitado por los caminos de la ciudad, de los cuales 58,500 continúan bajo el amparo de Nueva York. Este torrente humano, compuesto tanto por aquellos en busca de un refugio como por personas sin hogar, ha presionado la ya tensa red de refugios públicos. La capacidad de acogida, ahora agotada, alberga a 110,200 individuos, mostrando los límites de la benevolencia y la infraestructura de la ciudad.
Aunque el corazón de Nueva York es grande, sus recursos no son infinitos. Eric Adams esbozó esta realidad con franqueza: “Nuestra compasión no conoce límites, pero nuestros recursos sí. Los milagros no son nuestra última carta”. Ante la saturación de los albergues el año pasado, la urbe alquiló hoteles y otros espacios para dar cabida a la marea humana. En total, se han establecido 200 centros de emergencia, algunos especialmente destinados a familias con niños. La crisis es innegablemente nacional, demandando soluciones que trasciendan las fronteras de la ciudad y en las que la cooperación federal es esencial, tal como Adams reiteró.
Mientras Nueva York abría sus brazos, la gobernadora Kathy Hochul y Eric Adams encontraron desacuerdo en el camino a seguir. El estado, en una carta filtrada a los medios el viernes, expresó sus críticas hacia la administración de Adams, cuestionando sus decisiones en la gestión de la crisis. Ofertas del estado para albergar inmigrantes han sido rechazadas, y se ha señalado la falta de prioridad en guiar a los inmigrantes a completar sus trámites y obtener permisos de trabajo.
El gobierno federal, aunque prometió una ayuda de $140 millones, aún no ha desembolsado nada de ese monto. Una demora que, según un portavoz, podría deberse a trámites burocráticos de rutina.