infoinfusion 22 agosto, 2023 | Hace 2 años
En un operativo conjunto entre varios países europeos, la Guardia Civil española logró incautar alrededor de 700 kilogramos de cocaína que provenían de Sudamérica.

Este exitoso decomiso llevó a la detención de cuatro individuos, quienes supuestamente tenían vínculos con la mafia italiana y un grupo paramilitar de los Balcanes.
Dos de los arrestados eran los tripulantes del velero, de nacionalidad italiana y con conexiones con la peligrosa mafia calabresa ‘Ndrangheta, mientras que los otros dos eran de nacionalidad serbia y croata, y tenían relaciones con el grupo paramilitar Balkan Cartel. Este grupo ha sido señalado por sus actividades relacionadas con el tráfico de cocaína desde Sudamérica a través de África, consolidándose como una de las organizaciones criminales más peligrosas en Europa.
El velero involucrado, con bandera polaca, fue interceptado en el Atlántico, aproximadamente a 500 millas al noroeste de la isla española de Gran Canaria, gracias a la acción coordinada de una embarcación y un avión de la Guardia Civil.
La operación resultó en la captura de los dos tripulantes a bordo de la embarcación. Los otros dos detenidos, que estaban coordinando la operación desde tierra, fueron arrestados en Las Palmas de Gran Canaria. Según la Guardia Civil, estos individuos portaban los dispositivos desde los cuales impartían instrucciones a la tripulación del velero.
La investigación se inició en marzo del año anterior cuando la Guardia Civil comenzó a colaborar con la Policía croata para rastrear las actividades de un velero sospechoso que había establecido su base en Gran Canaria.
Durante este tiempo, los sospechosos mantenían un alto nivel de vida, centrando sus esfuerzos en mantener el velero. En julio, las autoridades detectaron un viaje inusual del velero hacia una ubicación remota en el Atlántico, y en agosto, cuando regresaba, fue interceptado, revelando un cargamento significativo de cocaína en su interior.
Este exitoso operativo pone de manifiesto la capacidad de las grandes organizaciones criminales europeas para mantener sus operaciones a largo plazo en distintas ubicaciones, además de la importancia estratégica de las Islas Canarias en el tráfico marítimo de drogas, según subrayó la Guardia Civil.