infoinfusion 9 agosto, 2023 | Hace 2 años
La presidencia de Pakistán hizo público un importante anuncio: la disolución tanto de la Asamblea Nacional, conocida como la Cámara Baja del Parlamento, como del gobierno en medio de una situación política tensa.

Esta medida fue implementada a raíz de la detención del ex primer ministro Imran Khan, quien enfrenta acusaciones de corrupción y fue condenado a tres años de prisión.
El presidente Arif Alvi tomó esta decisión tras recibir la recomendación del primer ministro, y aunque no se prevé una convocatoria electoral inmediata, se ha formado un gobierno interino compuesto por tecnócratas para administrar el país hasta la realización de las próximas elecciones.
La figura central en este panorama, el ex primer ministro Khan, ha sido un influyente político en Pakistán y es considerado el más popular del país. Sin embargo, su detención ha provocado reacciones intensas entre sus seguidores.
Tras el anuncio de la disolución de la Asamblea Nacional, hubo episodios de caos en distintas regiones del país, donde miles de simpatizantes de Khan tomaron medidas drásticas como la quema de edificios y el bloqueo de carreteras. En medio de esta agitación, el primer ministro saliente Shehbaz Sharif emitió un último discurso enfatizando la necesidad de unidad nacional para el avance del país.
De acuerdo con la Constitución de Pakistán, los próximos pasos implican la designación de un nuevo primer ministro en los próximos tres días y la convocatoria a elecciones legislativas dentro de 90 días. Aunque esta pauta constitucional está establecida, la coalición gubernamental está considerando la posibilidad de aplazar las elecciones y reprogramarlas para el año siguiente.
Esta incertidumbre política agrega un elemento adicional a la ya compleja situación que atraviesa el país asiático.