infoinfusion 4 septiembre, 2023 | Hace 2 años
el Papa Francisco concluyó su visita a Mongolia con un gesto conmovedor hacia los menos afortunados.
En las afueras de Ulán Bator, el pontífice argentino de 86 años inauguró la “Casa de Misericordia”, un hogar y clínica destinados a acoger a personas en situación de indigencia.

Este acto refleja la inclinación del Papa por acercarse a las poblaciones marginadas y también marca el cierre de sus dos días de actividades en Mongolia, donde buscó tender puentes con China.
La “Casa de Misericordia” no solo brindará refugio a los indigentes, sino que también ofrecerá apoyo a sobrevivientes de violencia doméstica y a sus hijos en una zona desfavorecida de la capital. Este gesto humano y compasivo resalta la dedicación del Papa a los más necesitados, un compromiso que ha sido una parte central de su papado.
Durante su estancia en Mongolia, el Papa Francisco también se dirigió a la comunidad católica en China, instándoles a ser “buenos cristianos y buenos ciudadanos”. Estos momentos de diálogo y acercamiento a China han sido parte de su esfuerzo por aliviar las tensiones entre el Vaticano y el gobierno chino, aunque persisten diferencias significativas en asuntos religiosos.
Mongolia, con su pequeña comunidad católica, ha sido testigo de este importante capítulo en la diplomacia religiosa internacional.