infoinfusion 18 julio, 2023 | Hace 3 años
Un temblor de magnitud 6,8 en la escala Richter se produjo con epicentro en el océano Pacífico frente a la costa de El Salvador.

El impacto se sintió en importantes ciudades de Guatemala, Honduras y Nicaragua, generando escenas de pánico entre la población. Afortunadamente, no se registraron víctimas ni daños significativos a raíz del evento.
Según un informe preliminar del Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador, el sismo ocurrió a las 18:22 hora local (02:22 GMT) y tuvo su epicentro a 66 kilómetros al sur de playa El Espino, en el departamento de Usulután. El informe oficial también destacó que la magnitud del sismo fue de 6,8, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) la estableció en 6,5 grados.
El movimiento telúrico, con una profundidad focal de 51 km, tuvo lugar en la zona de subducción del Pacífico, donde convergen las placas Cocos y Caribe. A pesar del impacto, las autoridades salvadoreñas aseguraron que no existía amenaza de tsunami para el país. La Protección Civil de El Salvador está llevando a cabo un monitoreo en diversas áreas, mientras que en los países vecinos también se sintió el temblor, sin causar víctimas ni daños relevantes.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas ni daños materiales como resultado del sismo en El Salvador.
Sin embargo, se han registrado interrupciones en el suministro de energía eléctrica y en las redes de telefonía en algunas zonas. Según informes del diario local salvadoreño La Prensa Gráfica, se observaron daños menores en la infraestructura del Hospital San Juan de Dios, ubicado en la ciudad de San Miguel.
En Honduras, el coordinador de alerta temprana de la Comisión Permanente de Contingencias, Juan José Reyes, informó a los medios que el sismo se sintió en todo el país, especialmente con mayor intensidad en el golfo de Fonseca, compartido con El Salvador y Nicaragua.
Aunque en Nicaragua también se experimentó el fuerte temblor, no se han reportado víctimas de inmediato.
La región de Centroamérica es conocida por su alta sismicidad debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico y la actividad volcánica en su cadena montañosa. Esta situación hace que los movimientos telúricos sean comunes en la zona, por lo que se han implementado medidas de protección civil y sistemas de alerta temprana para mitigar los riesgos y brindar seguridad a la población.