infoinfusion 19 julio, 2023 | Hace 3 años
Las calles de Lima se llenaron de miles de personas cuando las protestas en Perú se reanudaron con una demanda clara: el adelanto de las elecciones y la renuncia de la presidenta Dina Boluarte.

La manifestación, que involucró a diversas organizaciones sociales, políticas, sindicales y estudiantiles, transcurrió inicialmente de manera pacífica entre las plazas Dos de Mayo y San Martín. Sin embargo, el impulso se detuvo frente a un cerco policial que bloqueaba el acceso a la avenida Abancay, donde se ubica el edificio del Congreso.
A medida que la tensión aumentaba, los manifestantes comenzaron a enfrentarse con la Policía, arrojando botellas y otros objetos para romper el cerco. Después de un enfrentamiento con gases lacrimógenos y bombas de humo, lograron romper el bloqueo y llegaron a las afueras del Parlamento, que permanecía cerrado y custodiado por la Policía Nacional.
Aunque algunos manifestantes fueron detenidos durante el incidente, la mayoría de los protestantes han mostrado una actitud menos confrontativa en comparación con protestas anteriores.
Desde un balcón del Congreso, el presidente de la institución, José Williams, observaba la llegada continua de manifestantes, algo inusual en las protestas previas. A pesar del clima tenso, los manifestantes no han mostrado intenciones directas de confrontación, pero la Policía ha reforzado su presencia con un alto número de agentes en los alrededores del Parlamento, listos para mantener el orden.