infoinfusion 4 marzo, 2024 | Hace 2 años
El presidente Andrés Manuel López Obrador generó polémica al acusar al alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk, de tener un sesgo en su contra al denunciar la violencia desatada durante las elecciones en México.

En su conferencia matutina del lunes, el mandatario expresó su descontento, argumentando que Türk se alinea con aquellos que buscan destacar la supuesta violencia en el país, tildando a los medios de “manipulación”.
Las tensiones surgieron en respuesta a las declaraciones de Türk, quien desde Ginebra instó a proteger el ejercicio de los derechos políticos y civiles en medio del clima de violencia electoral en México. Este llamado se produce en un contexto marcado por la preocupación ante los recientes asesinatos de candidatos y aspirantes políticos, como el caso de Alfredo González Díaz, del Partido del Trabajo (PT), en Atoyac de Álvarez, Guerrero.
A pesar de las acusaciones de López Obrador, quien asegura que su Gobierno brinda apoyo a todos los políticos sin distinción partidista, la escalada de violencia electoral preocupa a nivel nacional e internacional. Con más de 97 millones de mexicanos convocados a las urnas el próximo 2 de junio para renovar miles de cargos, incluida la Presidencia, la Cámara de Diputados y el Senado, el desafío de garantizar unas elecciones libres de violencia se presenta como una tarea urgente para las autoridades mexicanas.