infoinfusion 12 octubre, 2023 | Hace 2 años
Afganistán experimentó una tragedia devastadora el pasado fin de semana, cuando un terremoto de magnitud 6,3 azotó la provincia de Herat.

El gobierno afgano inicialmente reportó que más de 2.000 personas habían perdido la vida a causa del sismo y que miles resultaron heridas. Sin embargo, en un comunicado posterior, el Ministerio de Salud corrigió la cifra, confirmando que más de 1.000 personas habían perdido la vida y que al menos 2.400 personas habían resultado heridas. Esta confusión en las cifras se debió en parte al aislamiento de las áreas más afectadas y al doble conteo por parte de los diversos equipos de rescate involucrados.
La situación en la región empeoró aún más cuando otro terremoto de magnitud 6,3 golpeó la misma área. Miles de personas ya se habían visto obligadas a dormir al aire libre debido a la destrucción de sus hogares por el primer sismo. El segundo terremoto causó la muerte de una persona y dejó a 130 personas heridas. Las personas afectadas, que ya se encontraban fuera de sus casas dañadas, fueron golpeadas por escombros que cayeron de las ruinas. A pesar de las réplicas de menor magnitud, la ciudad de Herat, que alberga a más de medio millón de habitantes, parecía haber sufrido daños mínimos.
Desde el primer terremoto, muchos residentes se vieron obligados a pasar las noches al aire libre, ya sea en sus jardines, automóviles o tiendas de campaña. El esfuerzo de rescate ha sido constante, con voluntarios equipados con palas y picos trabajando incansablemente para buscar sobrevivientes entre los escombros.
El terremoto del sábado dejó al menos seis aldeas en la zona rural de Zenda Jan completamente destruidas y afectó a más de 12,000 personas, según la ONU. A pesar de las dificultades, la comunidad ha estado unida en sus esfuerzos por superar esta tragedia.