infoinfusion 25 mayo, 2023 | Hace 3 años
El torneo de fútbol en El Salvador llegó a un abrupto final luego de una trágica estampida que cobró la vida de 12 personas en el estadio Cuscatlán de San Salvador.

Ante este lamentable suceso, la Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut) y los clubes de la Liga Mayor tomaron la decisión de suspender el campeonato nacional que se encontraba en la fase de cuartos de final.
En un comunicado conjunto, las organizaciones deportivas explicaron que esta medida se adoptó con el fin de garantizar la seguridad en los escenarios deportivos y se comprometieron a implementar mejores protocolos en colaboración con la FIFA y la Concacaf.
Sin embargo, esta determinación no ha estado exenta de controversia. El grupo conocido como Jugadores Unidos emitió un comunicado solicitando a los dirigentes de la Primera División que reconsideren su decisión y tomen en cuenta la opinión de los jugadores, así como su derecho al trabajo.
Argumentan que estas medidas están afectando negativamente a numerosas personas que dependen económicamente de los partidos de fútbol. Los jugadores consideran que poner fin al torneo de forma apresurada ignora sus necesidades y subrayan la importancia de tomar en cuenta su perspectiva en este tipo de decisiones.
La estampida ocurrida el pasado sábado dejó un saldo trágico, con 12 víctimas mortales y un gran número de heridos. En el lugar se brindaron aproximadamente 500 atenciones médicas y 88 personas tuvieron que ser hospitalizadas debido a diversas lesiones traumáticas. Afortunadamente, la mayoría de los heridos recibió el alta médica.
Esta tragedia ha generado un profundo impacto en la comunidad deportiva y ha puesto de manifiesto la necesidad de implementar medidas más rigurosas de seguridad en los eventos futbolísticos para evitar situaciones similares en el futuro.