infoinfusion 22 mayo, 2023 | Hace 3 años
En la región amazónica de Colombia, se ha reportado un trágico suceso en el que cuatro niños pertenecientes a la comunidad indígena Murui perdieron la vida.
Este acto atroz fue perpetrado por disidentes de las FARC, grupo guerrillero que actualmente mantiene una tregua bilateral con el Gobierno encabezado por Gustavo Petro.

Según las primeras informaciones proporcionadas por las comunidades indígenas locales, los rebeldes reclutaron a los niños de manera forzada, rompiendo así el acuerdo de paz que en 2017 desarmó a esta antigua y poderosa guerrilla en América.
La Defensoría del Pueblo de Colombia ha confirmado la denuncia y ha revelado detalles adicionales en un comunicado oficial. Según esta entidad encargada de velar por los derechos humanos, los “cuatro niños y adolescentes” fueron ejecutados en los límites entre los departamentos de Caquetá y Amazonas, en el sur del país.
Estos jóvenes perdieron la vida después de haber desertado del Frente Carolina Ramírez, una de las facciones disidentes de las FARC que había acordado un cese al fuego bilateral propuesto por el Gobierno el 1 de enero.
A pesar de las numerosas violaciones a esta tregua, estos grupos, conocidos como el Estado Mayor Central de las FARC (EMC) y que suman alrededor de 3.000 combatientes, se encuentran en vías de iniciar un nuevo proceso de paz con el Gobierno de Petro.
Aunque aún no se han proporcionado detalles sobre las edades de las víctimas, se ha dado a conocer el nombre de uno de los niños asesinados: Luis Alberto Matías Capera. Este joven fue reclutado a finales de marzo en un poblado cercano al departamento de Putumayo y fue ejecutado a tiros el 17 de mayo, junto con los otros tres niños.
La Defensoría ha condenado enérgicamente estas acciones, afirmando que reclutar y asesinar a niños y adolescentes de comunidades indígenas no son gestos compatibles con la búsqueda de la paz, además de constituir claras violaciones al Derecho Internacional Humanitario (DIH).
Ante este terrible crimen, el presidente Petro ha calificado el suceso como un acto atroz y una afrenta a los esfuerzos de paz. Ha anunciado que se tomarán medidas frente a estos hechos. Por su parte, los voceros del Estado Mayor Central de las FARC han declinado hacer declaraciones hasta que toda la información sea debidamente corroborada con los frentes guerrilleros presentes en la zona.
Colombia sigue enfrentando un conflicto armado que persiste incluso después del acuerdo de paz, involucrando a grupos rebeldes, narcotraficantes y agentes estatales en una prolongada guerra que ha dejado más de 9 millones de víctimas.
El presidente Petro, siendo el primer mandatario de izquierdas en la historia de Colombia, está llevando a cabo diálogos con guerrillas, grupos armados de origen paramilitar y las bandas del narcotráfico con el objetivo de poner fin a la violencia en el país, que es el mayor productor de cocaína a nivel mundial.