infoinfusion 26 febrero, 2024 | Hace 2 años
El próximo jueves, tanto el presidente Joe Biden como su posible rival electoral, Donald Trump, tienen programado visitar la frontera entre Estados Unidos y México.

Esta acción es parte de sus esfuerzos por ganar apoyo en un tema clave: la inmigración, que se ha convertido en un punto crítico en la carrera hacia las elecciones de noviembre.
Desde que asumió la presidencia en enero de 2021, Biden ha enfrentado una creciente presión debido al aumento récord de migrantes y solicitantes de asilo cruzando la frontera. Este flujo masivo ha generado controversia y ha sido aprovechado por sus oponentes políticos, incluido Trump, quien ha adoptado una postura de mano dura, prometiendo una “deportación masiva” en caso de regresar al poder.
Los enfoques divergentes se evidencian en sus destinos de visita: Biden se dirigirá a Brownsville, mientras que Trump tiene previsto visitar Eagle Pass, ambas ubicaciones en Texas. Mientras Biden busca reunirse con agentes de la patrulla fronteriza y enfatizar la necesidad de recursos adicionales, Trump continúa con su retórica alarmista, culpando a Biden por lo que él describe como una “invasión” de pandillas y miembros peligrosos que, según él, están llegando al país.
La visita simultánea de ambos políticos refleja la importancia que la cuestión migratoria tiene en la agenda política estadounidense. Mientras los republicanos acusan a Biden de políticas laxas que empeoran la situación, la Casa Blanca sostiene que el partido de Trump obstaculiza cualquier intento de solución bipartidista. El jueves, los ojos estarán puestos en cómo estos líderes abordan este desafiante y polarizador problema.