infoinfusion 1 noviembre, 2023 | Hace 2 años
El plazo para la salida de Afganistán colapsa debido al ultimátum establecido por Pakistán.
A partir de la medianoche, se concluye la fecha límite que Pakistán impuso el pasado 3 de octubre a los extranjeros indocumentados, entre ellos 1,7 millones de afganos, instándolos a abandonar el país o enfrentar una expulsión forzada.

Este inmenso número de afganos ha provocado largas esperas en los principales puntos de cruce entre Pakistán y Afganistán, destacándose la ansiedad entre los migrantes que aguardan para que las autoridades afganas registren sus datos antes de permitirles el ingreso al país, como es el caso del crucial paso de Torkham.
En medio de la caótica escena el martes (31.10.2023), una madre llamaba desesperadamente a su hija, “Gulfishan, Gulfishan, ¿dónde estás? Nos vamos”. Mientras tanto, un hombre de alrededor de 40 años empujaba la silla de ruedas de su anciana madre, reflexionando sobre la ironía de dar marcha atrás en la misma ruta que habían recorrido en sentido contrario desde Afganistán hace algún tiempo.
Entre la multitud de migrantes afganos, las quejas contra el Gobierno paquistaní resonaban fuertemente, destacando la falta de preparación para gestionar una repatriación masiva en tan solo un mes. Los afganos se encontraban sin permiso, sin recursos y sin esperanzas. Las condiciones empeoraban por los altos precios que los transportistas les cobraban para llegar a la frontera, muy por encima de lo habitual. A pesar de la falta de refugio, las autoridades anunciaron la apertura de un centro de inmigración que comenzará a funcionar a partir del miércoles.
Por último, la organización internacional Human Rights Watch (HRW) denunció que el Gobierno paquistaní estaba recurriendo a “amenazas, abusos y detenciones” para forzar a los afganos indocumentados a regresar a Afganistán.
HRW lamentó que los amplios llamamientos del Gobierno paquistaní a favor de una deportación masiva habían dado lugar a un aumento de los abusos policiales contra los afganos, incluyendo acoso, agresiones y detenciones arbitrarias, a pesar de que muchos de ellos estaban esperando una solicitud de asilo para trasladarse a otros países.